Sábado, nueve y media de la mañana, campo de césped artificial y tu hijo con el 10 a la espalda. Llevas la cámara (o el móvil), disparas cien fotos… y en casa descubres que la mitad salen movidas, la otra mitad oscuras y en las buenas el balón está fuera del encuadre. Bienvenido al club.
Esta guía es para ti: padres, madres, entrenadores, delegados o cualquiera que quiera sacar fotos de fútbol base que den ganas de enmarcar. Vas a ver qué equipo hace falta, los ajustes exactos según la luz, dónde colocarte, qué momentos buscar, cómo hacerlo con el móvil y qué hay que tener en cuenta antes de subir fotos de menores a redes.
Resumen rápidomodo S o Tv a 1/1000 s (1/1600 s si hay sol), ISO automático con máximo alto, enfoque continuo (AF-C o AI Servo), ráfaga, sol a la espalda y agáchate a la altura de los jugadores. Con eso ya tienes el 80 % hecho.
Qué equipo necesitas (y qué no)
La buena noticia: no hace falta gastarse un dineral. Lo importante es que la cámara dispare en ráfaga y enfoque rápido, y que el objetivo llegue lejos.
- Cámara: cualquier réflex o sin espejo de los últimos años sirve. Lo que más se nota es la ráfaga (cuantas más fotos por segundo, mejor) y el enfoque continuo.
- Objetivo: el campo es grande y la jugada casi nunca pasa delante de ti. En fútbol 11, un 70-200 mm, un 70-300 mm o un 100-400 mm es lo ideal. En fútbol 7 el campo es más pequeño y con un 70-200 mm vas sobrado.
- Luminosidad: un objetivo f/2.8 es oro para los partidos de tarde o noche. De día, un f/4-5.6 cumple perfectamente.
- Monopié: no es obligatorio, pero un teleobjetivo pesa, y sujetarlo una hora entera es lo más parecido a hacer pesas.
- Lo pequeño que salva el día: una tarjeta rápida (la ráfaga llena el búfer enseguida), una batería de repuesto y una funda o bolsa para la lluvia.
¿Y el objetivo del kit, el 18-55 mm? Para fotos del banquillo, la foto de equipo o celebraciones cerca de la banda, sí. Para la jugada en el área contraria, se queda corto: el jugador saldrá diminuto y al recortar perderás calidad.
Si solo tienes móviltranquilo, también se puede. Más abajo tienes un apartado con lo básico y una guía completa de fotos de fútbol con el móvil.
Ajustes de cámara para fútbol según la luz
Lo más importante en fotografía deportiva es la velocidad de obturación: el tiempo que la cámara deja entrar la luz. Si es demasiado lenta, el jugador sale movido, por muy bien enfocado que esté. Por eso, olvídate del modo automático verde y usa la prioridad a la velocidad (S en Nikon, Sony y Fujifilm; Tv en Canon): tú eliges la velocidad y la cámara ajusta lo demás.
Esta tabla es el punto de partida. Si ves fotos movidas, sube un escalón la velocidad.
| Luz | Velocidad | Diafragma | ISO |
|---|---|---|---|
| Sol de mañana o mediodía | 1/1600 s | f/4 – f/5.6 | Auto (saldrá bajo, 100–800) |
| Día nublado | 1/1000 s | f/2.8 – f/4 | Auto, máximo 3200 |
| Atardecer o focos buenos | 1/800 – 1/1000 s | El más abierto (f/2.8) | Auto, máximo 6400–12800 |
| Focos flojos de campo municipal | 1/640 – 1/800 s | El más abierto | Auto, sin miedo al máximo |
| Barrido (efecto velocidad) | 1/60 – 1/125 s | f/8 – f/11 de día | Lo más bajo posible |
Si quieres entender bien por qué cada número, tienes la chuleta de velocidad de obturación para deportes. Además de la velocidad, revisa estos ajustes antes del pitido inicial:
- Enfoque continuo: AF-C (Nikon, Sony, Fujifilm) o AI Servo (Canon). La cámara sigue al jugador mientras mantienes el botón medio pulsado.
- Zona de enfoque: una zona mediana o el seguimiento de sujeto. Con un único punto pequeño, el jugador se te escapa del recuadro.
- Ráfaga: la más rápida que tenga tu cámara. Dispara ráfagas cortas, de uno o dos segundos, no metralletas eternas.
- ISO automático con límite alto: el grano casi no se nota en el móvil ni en Instagram; una foto movida no tiene arreglo.
- Balance de blancos fijo con focos: algunos focos parpadean de color y, en automático, cada foto sale de un tono. Si disparas en RAW, lo corriges después todo de golpe.
Dónde ponerte en el campo
La posición pesa más que la cámara. Un móvil bien colocado gana a una cámara cara en mal sitio.
- En la banda del equipo que ataca, a la altura del área o del banderín de córner. Ahí ocurren los chuts, los regates, las paradas y las celebraciones, y los jugadores vienen de frente.
- Con el sol a la espalda. Las caras salen iluminadas y los colores de la equipación, vivos. Con el sol de frente, contraluces y reflejos por todas partes.
- Agachado. Disparar de rodillas o en cuclillas hace que los jugadores parezcan más grandes y épicos. Desde arriba, todo parece un partido de futbolín.
- Mira el fondo: moverte dos pasos puede cambiar un coche aparcado detrás por el césped o la grada.
- Cambia de sitio en el descanso, para seguir al mismo equipo atacando en la segunda parte.
Y lo más importante: en fútbol base el sitio lo marca el club. Pregunta antes si se puede estar en la banda, no invadas la zona técnica ni molestes al linier, y quédate siempre fuera del terreno de juego.
Anticípate: la foto se hace antes de que pase
El secreto de las fotos de deporte no está en la cámara, sino en la cabeza: saber qué va a pasar un segundo antes. Unos trucos que funcionan siempre:
- Sigue el balón, pero mira un poco más allá. Si un extremo arranca por la banda, el centro o el chut llegan dos segundos después: encuádralo ya.
- Enfoca al pecho o a la cara del jugador que lleva el balón, no al balón en sí.
- Prepárate en el balón parado: córners, faltas y penaltis avisan con tiempo. Enfoca al área antes de que se saque.
- Céntrate en un jugador si quieres fotos de tu hijo: síguelo todo el partido aunque no tenga el balón. Las mejores llegan cuando menos lo esperas.
- Deja espacio hacia donde va el jugador, no hacia donde viene. La foto respira y se entiende la jugada.


Las fotos que nadie hace (y todos quieren)
La jugada está bien, pero las fotos que acaban en el salón de casa suelen ser otras. Busca también:
- La celebración del gol: abrazos, gritos y carreras hacia la grada. Nadie sale movido y transmiten muchísimo.
- El banquillo: los nervios, los suplentes bajo el paraguas o el entrenador dando instrucciones.
- Los detalles: el brazalete de capitán, las botas, las manos del portero o el escudo.
- El antes y el después: el saludo inicial, la piña en el centro del campo, el agua en el descanso o la cara tras el pitido final.
- La foto de equipo. Tienes una guía para preparar la sesión de fotos del equipo.


Partidos de noche, focos y lluvia
Aquí es donde se separan las fotos buenas de las movidas. Con poca luz, la cámara no tiene de dónde sacar claridad y te tocará elegir: o subes el ISO (y aparece grano) o bajas la velocidad (y sale movido). Elige siempre el grano.
- Abre el diafragma al máximo (el número f más bajo de tu objetivo).
- Sube el ISO todo lo que haga falta para mantener al menos 1/640 s.
- Busca a los jugadores debajo de los focos: ahí la luz es mejor y el fondo oscuro los hace resaltar.
- Si llueve, colócate de forma que los focos queden detrás de los jugadores: las gotas brillan a contraluz y la foto se vuelve épica.
El barrido: cuando lo movido es a propósito
Si ya dominas lo básico, prueba el efecto contrario: baja a 1/60 o 1/125 s, sigue al jugador moviendo la cámara a su misma velocidad y dispara sin dejar de girar. El jugador queda más o menos nítido y el fondo se convierte en rayas de velocidad. Saldrán muchas fallidas, pero las buenas son espectaculares.


Si solo tienes el móvil
Con el móvil no tendrás teleobjetivo, pero sí puedes sacar buenas fotos si juegas con sus reglas:
- Activa la ráfaga (en iPhone, desliza el botón de disparo hacia la izquierda; en Android, suele bastar con mantenerlo pulsado).
- Usa las lentes de 2x, 3x o 5x si las tienes, nunca el zoom de pellizcar.
- Ponte cerca de la zona donde pasan las cosas y deja que la jugada venga a ti.
- Aprovecha lo que el móvil hace bien: banquillo, celebraciones, foto de equipo y retratos.
Lo tienes todo, paso a paso, en la guía de fotos de fútbol con el móvil.
Después del partido: elegir y editar
- Borra sin piedad: de cada ráfaga, quédate con una. Fuera las desenfocadas, las repetidas y las que no cuentan nada.
- Recorta con cabeza: acerca un poco al jugador y endereza el horizonte (la línea del campo torcida se nota mucho).
- Edita suave: un poco de exposición, contraste y reducción de ruido si es de noche. Si parece una foto con filtro, te has pasado.
- Menos es más: 20 fotos buenas gustan más que 300 regulares.
Fotos de menores: lo que conviene saber antes de compartirlas
En fútbol base casi todos los jugadores son menores, y su imagen está especialmente protegida. Hacer fotos para tu familia no suele dar problemas. Publicarlas en redes, en una web o en un grupo abierto ya es otra cosa:
- Para publicar la imagen de un menor hace falta el consentimiento de sus padres o tutores. Si tiene 14 años o más, la ley de protección de datos le permite darlo a él mismo, aunque lo prudente es contar también con la familia.
- Muchos clubes recogen estas autorizaciones al principio de temporada: pregunta al tuyo antes de colgar fotos de otros niños.
- Si compartes las fotos del partido con otras familias, mejor en una galería privada con contraseña que en un perfil público.
Esto es orientativo, no asesoramiento legal. Ante cualquier duda, consulta con tu club o la federación. En las sesiones privadas de esta web, cada familia entra con su contraseña y descarga sus fotos, sin que queden a la vista de todo el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Qué objetivo es mejor para hacer fotos de fútbol?
Un teleobjetivo: entre 70 y 200 mm para fútbol 7 y hasta 300-400 mm para fútbol 11. Si además es luminoso (f/2.8), te salvará los partidos de tarde y noche.
¿Qué velocidad de obturación necesito para que no salgan movidas?
Como mínimo 1/1000 s para los jugadores corriendo, y entre 1/1600 y 1/2000 s si quieres congelar el balón en un chut. Con poca luz, no bajes de 1/640 s y sube el ISO.
¿Uso flash en un partido de fútbol?
No. A la distancia del campo no ilumina nada, y además puede molestar a los jugadores y al árbitro.
¿Se pueden hacer buenas fotos de fútbol con el móvil?
Sí, sobre todo si te acercas a la acción, usas la ráfaga y aprovechas los momentos fuera de la jugada: banquillo, celebraciones y retratos. Para jugadas lejanas, el móvil se queda corto.
¿Puedo subir a Instagram las fotos del partido de mi hijo?
Las de tu hijo, sí. Si aparecen otros niños reconocibles, necesitas el permiso de sus familias. Lo más sencillo es elegir fotos donde salga solo él, o preguntar antes.
¿Y si prefieres disfrutar del partido?
Hacer fotos y ver el partido a la vez es complicado: o miras el visor o miras el campo. Si prefieres que se encargue un fotógrafo mientras tú animas desde la grada, en el portfolio de fútbol tienes partidos de base y regionales, y en disponibilidad puedes reservar fecha en Toledo y Madrid.



